martes, 8 de diciembre de 2009

A los jóvenes ya no les interesa un trabajo para toda la vida


Valoran más el ingreso que la permanencia. Además de mejores salarios, buscan flexibilidad horaria, sumar experiencia y desafíos profesionales y un ambiente laboral agradable. Coinciden especialistas y un estudio entre jóvenes de 24 a 30 años.

El trabajo que antes se heredaba, las empresas en las que se hacía carrera o los puestos vistos como una aspiración, pasaron al olvido. ¿Ponerse la camiseta? No: ahora, los jóvenes profesionales tienen la cultura del "toco y me voy" y saltan de empleo en empleo. Buscan flexibilidad horaria, desafíos profesionales, un ambiente agradable, buen salario y seguridad contractual. Y, aunque están bien calificados, siguen capacitándose.

Lo que en los 80 se pregonaba como el "balance life" -esto es, partir el día en tres y dedicarle 8 horas al trabajo, otras 8 a la familia y las restantes al ocio- mutó en los 90 en precarización laboral. Hoy, la percepción de los jóvenes sobre el empleo vuelve a cambiar.

Ya no existe la identificación con la empresa y el foco está puesto en rotar de empleo para así sumar experiencia. "Sí valoran el trabajo, pero esta valoración está relacionada con el ingreso y no con la permanencia como fuente de identidad", explica Ana Miranda, investigadora del Conicet y coordinadora académica del Programa de Investigaciones de Juventud de FLACSO.

De acuerdo con un monitoreo realizado por FLACSO en la última década sobre jóvenes de entre 24 y 30 años, Miranda concluye: "Quieren estudiar afuera o tomarse un año sabático para desarrollar proyectos personales. Y rotan porque surge una oportunidad que supera en ingresos a la ocupación actual o es más acorde a nivel vocacional".

Para las corporaciones es un dilema, porque tienen cierta preferencia por los empleados jóvenes ya que, además de conocimiento, muestran otros potenciales: proactividad, ideas nuevas y flexibilidad. "Pero como las empresas no ofrecen posibilidades de crecimiento rápido y un buen salario, no resisten y se van. Con este panorama no se puede establecer un verdadero plan de carrera", explica Fernanda Grasso, gerente de Marketing para el Cono Sur de Meta4, una consultora internacional de recursos humanos.

Tal como ya reflejó Clarín, la situación es motivo de preocupación empresaria. "Siempre hay rotación y los que resistieron hoy ocupan cargos gerenciales o se preparan para asumir un puesto de líder. Lo cierto es que no podemos hacer oídos sordos ante esta nueva generación. Debemos abordar y prestar atención al manejo de la ansiedad", indica Carolina Buira, directora de Recursos Humanos de L'Oréal.

"Resisten entre dos y tres años y renuncian", afirma Alejandro Bagnato, gerente de la Asociación de Desarrollo y Capacitación de Argentina (ADCA). En la Asociación de Recursos Humanos de Argentina (ADRHA) coinciden, aunque estiman que el tiempo de permanencia es menor: "Si buscó trabajo en dos empresas simultáneamente, entrará a la primera que lo cita. Pero si la otra lo demanda con mejores condiciones laborales, renunciará. Puede estar dos semanas e irse", señala Gustavo Aquino, de la comisión directiva de la entidad.

Los expertos consultados coinciden en que, a la hora de elegir un empleo priorizan el ambiente y lo motivador del proyecto por sobre el salario. "En estos casos, el sueldo no es el motivo de la renuncia", aclara Bagnato.

Por su parte, Aquino pone el foco en la figura del jefe: "La radiografía del superior de hoy es el hombre que no escucha, no le pregunta al empleado qué expectativas tiene y no lo motiva".

Por eso es que muchas corporaciones ya estudian cómo "amabilizar" el ámbito laboral. "Intentan generar estrategias para fomentar la identificación. Es similar a lo que en los 80 se criticó por paternalista", señala Aquino. ¿De qué se trata? Más días de licencia por examen, regalos en fechas especiales y licencia extra por paternidad, por ejemplo.

Lo que sí se sostiene es la continuidad del estudio. Dice Miranda: "Lo valoran positivamente. Si se presenta una oportunidad laboral, quizá lo abandonen, pero en cuanto pueden lo retoman". Y Bagnato agrega que "la capacitación continúa incluso después de graduados".

Cifras:

784 Mil jóvenes profesionales empleados formalmente hay en el país.

2.500 Pesos es el salario mínimo de un profesional joven.

6 Años es el tiempo máximo en el que permanecen en un trabajo.

Victoria De Masi

Chocar con un meteorito



Escribe Horacio Eichelbaum: Imaginar un desastre natural que destruya el planeta es lo más parecido a la amenaza del cambio climático. Aunque evitar el desastre está en nuestra mano, es una ventaja que estamos perdiendo.

Si los científicos descubrieran que la Tierra va a chocar con un meteorito dentro de unos pocos años y que la colisión podría provocar la destrucción total o parcial del planeta, sería difícil imaginar una noticia más dramática para la humanidad. Después de anunciarlo, los científicos seguirían discutiendo la fecha posible y las consecuencias concretas del cataclismo: si la especie humana desaparecería o cuántos supervivientes quedarían; y cuánto de la obra humana se mantendría en pie.

¿Qué harían los medios de comunicación? Científicos de todo pelaje comentarían las distintas posibilidades y se multiplicarían las encuestas. Quizás se pondrían de moda balances absurdos: ¿cuál ha sido la mayor aportación de la raza humana en toda su existencia? Si usted fuera un superviviente en una isla desierta… ¿cuáles diez cosas querría tener consigo?
La reacción humana quizás sería instintiva: la típica del argumento literario de una persona a la que los médicos le auguran una muerte próxima. A vivir que son, literalmente, dos días. La versión extrema del ‘carpe diem’: cercenado de un solo tajo el futuro, sólo quedaría en pie el presente, a palo seco. ¿A qué aceptar límites morales? ¿A qué preservar nuestra imagen de buenos/as esposos/as, padres, empresarias/os, profesionales, maestras/os… si pronto no quedaría nadie para valorarlo o reconocerlo? ¿A qué ceder el paso o dejar sitio para que aparque el vecino? ¿A qué postergar nuestras pequeñas venganzas o contener las tentaciones de quedarnos con lo ajeno?

¿Tendrá algún parentesco esta fantasía con la realidad del ‘calentamiento global’ que estamos viviendo? Las cosas no son tan diáfanas porque la realidad tiene siempre muchos más matices que la fantasía: cuando imaginamos, sólo pintamos los grandes trazos, en tanto que la realidad está llena de matices, de hechos que no encajan en el conjunto que nuestra racionalidad quiere ver homogéneo. Pero hay –como siempre, también- elementos de la realidad que parecen más artificiosamente inventados que todo lo que podría nacer de una mente literaria, como esos ‘hackers’ pirateando los ordenadores de los científicos para mostrar incongruencias y mentiras en los planteamientos de los ‘sabios’. Pocos dudan ya del cambio climático y de la desesperada urgencia por reducir el flujo contaminante. Y pocos dudan de que esos piratas cibernéticos protagonistas del ‘climategate’ están a sueldo de quienes quieren suministrar argumentos a los poderosos intereses que persisten en negar la evidencia. El caso es que la realidad tiene una enorme ventaja sobre la fantasía del meteorito: que evitar el desastre está en nuestras manos.

Lo increíble es que estamos dejando escapar esa ventaja. Hace tres meses titulábamos una de estas columnas: ‘Hoy puede ser un gran día’. Hacíamos esfuerzos de optimismo y citábamos al presidente europeo, Durao Barroso, quien esperaba que los líderes mundiales apreciaran “el abismo que se abre bajo sus pies” y prepararan una propuesta seria para la reunión que ahora se está celebrando en Copenhague.

En efecto, fue un optimismo forzado: no se logró el más mínimo avance. Y hay cada vez más motivos para el escepticismo. No sólo porque los esfuerzos no dan frutos sino también porque, como lo explica Carlos Taibo en su libro ‘En defensa del decrecimiento’, si nuestro ‘barco’ va derecho al choque contra unos arrecifes… ¿cuál es el criterio racional que supone reducir la velocidad? Se trata de cambiar el rumbo para evitar el choque: reemplazar el sistema, vivir bajo otro paradigma que no sea el de la producción y el consumo.

¿Habrá que empezar a pensar que existe alguna conexión entre ese futuro ‘choque con el meteorito’, este ‘calentamiento global’ arrasador, y este ‘carpe diem’ que se expande, esta tendencia a romper cualquier límite moral, a vivir el presente como si ya no existiera el futuro? O sea: que hay mucha contaminación detrás de tanta corrupción.

¿Por qué gano Evo?


Una semana atrás celebrábamos el triunfo de Pepe Mujica en Uruguay. Hoy tenemos renovadas -y también más profundas razones- para festejar la extraordinaria victoria de Evo Morales. Tal como lo señalara hace ya un tiempo el analista político boliviano Hugo Moldiz Mercado, el rotundo veredicto de las urnas marca al menos tres hitos importantísimos en la historia de Bolivia: (a) es el primer presidente democráticamente reelecto en dos términos sucesivos; (b) es el primero, además, en mejorar el porcentaje de votos con que fue electo la primera vez: 53.7 % contra el actual 63.3 %; y, (c) es el primero en obtener una abrumadora representación en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Evo obtuvo los dos tercios en el Senado y en la Cámara de Diputados, lo que le permitiría nombrar autoridades judiciales y aplicar la nueva Constitución sin oposición.

Todo esto lo convierte, desde el punto de vista institucional, en el presidente más poderoso en la convulsionada historia de Bolivia. Y un presidente comprometido en la construcción de un futuro socialista para su país.

Obviamente, estos logros no le impedirán Washington reiterar sus conocidas críticas acerca de la “defectuosa calidad institucional” de la democracia boliviana, el “populismo” de Evo y la necesidad de mejorar el funcionamiento político del país para garantizar la voluntad popular, como por ejemplo se hace en Colombia.

En este país, (Colombia) sin ir más lejos, unos 70 parlamentarios del uribismo han sido investigados por la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía por sus supuestos vínculos con los paramilitares, y 30 de ellos enviados a la cárcel con sentencia firme por ese motivo. Cuatro millones de desplazados por el conflicto armado, auge del narcotráfico y el paramilitarismo bajo amparo oficial y la aquiescencia de Washington, violación sistemática de los derechos humanos, entrega de la soberanía nacional a Estados Unidos mediante un tratado negociado en secreto y que concedió la instalación de siete bases militares estadounidenses en territorio colombiano y la fraudulenta manipulación procesal para lograr la re-reelección del presidente Álvaro Uribe son todos rasgos que caracterizan una democracia de alta “calidad institucional” que no motiva la menor preocupación de los sedicentes custodios de la democracia en Estados Unidos.

El desempeño electoral del líder boliviano es impresionante: obtuvo un triunfo arrollador en la convocatoria de la Asamblea Constituyente, Julio del 2006, que sentaría las bases institucionales del futuro Estado Plurinacional; otra aplastante victoria en Agosto del 2008 (67 %) en el Referendo Revocatorio forzado por el Senado, controlado por la oposición, con el abierto propósito de derrocarlo; en Enero de 2009 el 62 % de los votantes aprobó la nueva Constitución Política del Estado y apenas unas pocas horas atrás, otra plebiscitaria ratificación de casi los dos tercios del electorado. ¿Qué hay detrás de esta impresionante máquina de ganar elecciones, indestructible pese al desgaste de cuatro años de gestión, los obstáculos interpuestos por la Corte Nacional Electoral, la hostilidad de Estados Unidos, numerosas campañas de desabastecimiento, intentonas de golpes de estado, amenazas separatistas y planes de magnicidio?

Lo que hay es un gobierno que cumplió con sus promesas electorales y que, por eso mismo, desarrolló una activa política social que le ganó la indeleble gratitud de su pueblo: Bono Juancito Pinto, que llega a más de un millón de niños, Renta Dignidad, un programa universal para todos los bolivianos mayores de 60 años que carezcan de otra fuente de ingresos; Bono Juana Azurduy para las mujeres embarazadas.

Un gobierno que erradicó el analfabetismo aplicando la metodología cubana del programa “Yo Sí Puedo”, lo que permitió alfabetizar a más de un millón y medio de personas en unos dos años, razón por la cual el 20 de diciembre de 2008 la UNESCO (no los partidarios de Evo) declaró a Bolivia territorio libre de analfabetismo. Se trata de un logro extraordinario para un país que padeció una secular historia de opresión y explotación, sumido en una desgarradora pobreza por sus clases dominantes y sus amos imperiales pese a la enorme riqueza que guarda en sus entrañas y que recién ahora, con el gobierno de Evo, es recuperada y puesta al servicio del pueblo.

Por otra parte, el solidario internacionalismo de Cuba y Venezuela también permitió la construcción de numerosos hospitales y centros médicos, a la vez que miles de personas recuperaron la vista gracias a la Operación

Milagro. Importantes avances se registraron también en materia de reforma agraria: cerca de medio millón de hectáreas fueron transferidas a manos de los campesinos y en la anunciada recuperación de las riquezas básicas (petróleo y gas), lo que en su momento provocó el nerviosismo de sus vecinos, especialmente Brasil, más preocupado por garantizar la rentabilidad de Petrobrás que por cooperar con el proyecto político de Evo.

Por último, el cuidadoso manejo de la macroeconomía le ha permitido a Bolivia, por primera vez en su historia, contar con importantes reservas estimadas en 10.000 millones de dólares y una situación de bonanza fiscal que, unida a la colaboración de Venezuela en el marco del ALBA, le permitió a Morales realizar numerosas obras de infraestructura en los municipios y financiar su ambiciosa agenda social.

Por supuesto, quedan muchas asignaturas pendientes y no todo lo hecho está más allá de la crítica. En una nota reciente Pablo Stefanoni, editor de Le Monde Diplomatique en Bolivia, advertía acerca de la inestable convivencia entre “un discurso eco-comunitarista en los foros internacionales y una prédica desarrollista sin muchos matices en el ámbito interno.” Si bien la tensión existe, es preciso reconocer que la vocación eco-comunitarista de Evo trasciende con creces el plano de sus alegatos en los foros internacionales: su compromiso con la Madre Tierra, la Pachamama, y los pueblos originarios es sincero y efectivo y ha marcado un hito en la historia de Nuestra América. Por supuesto, el extractivismo de su patrón de desarrollo es innegable, pero a la vez inevitable dadas las características brutalmente predatorias que la acumulación capitalista asumió en Bolivia.

Pensar que de la noche a la mañana el gobierno popular podría sustentar un modelo de desarrollo alternativo dejando de lado la explotación de las inmensas riquezas mineras y energéticas de ese país es completamente irreal. Bolivia no tiene a su alcance, al menos por ahora, una opción como la que en su momento tuvieron Irlanda o Finlandia. Pero sería injusto desconocer que la orientación de su modelo económico y su fuerte contenido distribucionista lo separan claramente de otras experiencias en marcha en el Cono Sur. Para ni hablar de la declarada intención de Evo de avanzar en la escabrosa -y, por eso mismo, lenta y erizada de acechanzas- construcción de un renovado socialismo, algo que nada tiene que ver con el nebuloso “capitalismo andino-amazónico” que algunos persisten en presentar como una tan inexorable como inverosímil antesala del socialismo.

Todos estos logros, sumados a su absoluta integridad personal y a una espartana cotidianeidad (que contrasta muy favorablemente con las abultadas fortunas o los elevados patrones de consumo que exhiben otros líderes y políticos “progresistas” de la región) han hecho de Evo un líder dotado de un formidable carisma personal que le permite vapulear a cualquier rival que se atreva a desafiarlo en la arena electoral. Pero además, su permanente preocupación por concientizar, movilizar, organizar a su base social -haciendo a un lado los desprestigiados aparatos burocráticos que, al igual que en la Argentina, Brasil y Chile no movilizan ni concientizan a nadie- no sólo satisface la impostergable necesidad de construir una subjetividad apropiada para las luchas por el socialismo sino que, al mismo tiempo, se constituye en una carta decisiva a la hora de prevalecer en la arena electoral. Las fuerzas de la atribulada “centroizquierda” del Cono Sur, que avizoran un futuro político poco promisorio habida cuenta del crecimiento de la derecha alimentado por su resignado posibilismo, harían bien en tomar nota de la luminosa lección que ofrece el triunfo de Evo en las elecciones del domingo pasado.

Una lección que demuestra que ante el peligro de la restauración del dominio de la derecha la única alternativa posible es la radicalización de los procesos de transformación en curso. Derrotada en el terreno electoral la derecha redoblará su ofensiva en los múltiples escenarios de la lucha de clases. Sería suicida suponer que se inclinará sin dar batalla ante un revés electoral. Ojalá se aprenda también esta lección.

Atilio A. Boron
Fuente: Rebelión



Salta: Desnutrición en manos privadas


Cuando las manos privadas toman en sus manos cualquier pedacito del Estado, en todos los casos, tienen como único objetivo extraer utilidades, exprimir y exprimir hasta que no quede nada, cueste lo que cueste.
La provincia de Salta conoce bien esta historia. Las manos privadas la vienen saqueando, empobreciendo y alzándose con las ganancias del petróleo, el gas, el agua potable, los teléfonos... A cambio, la han sembrado de analfabetismo, desocupación y miseria.
El Estado salteño, desde hace algunos años, viene dejando en manos privadas distintas áreas de salud y el resultado, como en todos los casos, promueve las desdichas y empujan al abismo de la impotencia a los hijos del olvido.

Los hospitales son gerenciados por una fundación de origen catalán llamada Santa Tecla, y las denuncias tienen ribetes de escándalo.

“Lo que comen nuestros pacientes no cubre ni la mitad de los requerimientos calóricos y proteicos aconsejados para una nutrición normal”, dijeron los profesionales del Hospital Público Materno Infantil de Salta en una carta dirigida a la jefatura del servicio nutricional. Los médicos -en su mayoría pediatras y neonatólogos- reclaman que “se asegure el adecuado y suficiente alimento a través del aumento de las raciones diarias de todos los niños internados”.

Hasta ahora, sabíamos que los pibes llegaban desnutridos a los hospitales, pero la información supera todos los colmos: “Los chicos se desnutren en el hospital”.

“Chiquitos que ingresaron con patologías renales se han desnutrido debido a la mala alimentación, y esto termina perjudicándoles seriamente la salud”.

Una nota que lleva la firma de cincuenta profesionales, sostiene que “es inconcebible que un hospital de esta envergadura no brinde y asegure el derecho básico a una buena alimentación para sus pacientes”. Para Cristina Nesrala, presidenta de la Asociación de Profesionales de la Salud de Salta (Apsades), “esta situación gravísima es consecuencia directa del gerenciamiento privado al que está sometido el sistema público”.

En junio pasado se informaba que uno de cada tres niños salteños sufría un cuadro de desnutrición.

La doctora Gladys Pernas, jefa del Servicio de Recuperación Nutricional del viejo Hospital de Niños, advirtió en aquel momento que “con el traspaso a manos de la gerenciadora, se va a romper el equipo multidisciplinario que trabaja en el servicio, los chicos van a terminar internados en salas generales y nadie se va a ocupar de recuperarlos nutricionalmente”.

La profecía de la doctora parece estar cumpliéndose fatalmente.

El Estado generó un emprendimiento de corte empresarial donde la variable que determina una mayor o menor ganancia es la salud de los pibes.

Los profesionales de la salud han estado reclamando de todas las maneras posibles la revisión y la vuelta atrás de esta política sin encontrar respuesta. En uno de sus análisis de la situación la asociación Apsades afirmaba meses atrás que “el Estado debería evaluar y corregir la orientación de sus políticas sanitarias y priorizar efectivamente las acciones de atención primaria en vez de pagar un canon a los privados para que se hagan cargo del negocio”.

Nadie desde las órbitas oficiales acusó recibo de las advertencias.

Cuando la economía de una nación cae en manos privadas uno descubre al despertar que las empresas no vienen a modernizar, a multiplicar fuentes de trabajo, ni a optimizar recursos. Vienen, sencillamente, para hacer dinero y a multiplicar la exclusión. Sobran los ejemplos en la Argentina de los últimos 20 años.

Ahora bien, si lo que entregamos a los gerenciadores es la salud pública, el lugar preciso en donde nuestros chicos hambreados acuden para intentar recuperarse, los efectos se notan mucho más rápido. Las patologías de estos pibes no son un buen negocio. Los gerenciadores, por naturaleza, ajustan hacia abajo para reducir costos y el resultado tiene en estos días forma de titular: “Los chicos se desnutren en el hospital”.

Gerenciadores en la salud pública... Algo así como dejar en manos de Herodes la administración de un jardín de infantes.

Néstor Sappietro (APE)

viernes, 4 de diciembre de 2009

La Cumbre de Copenhague no ofrece esperanzas


El mundo está abocado al holocausto y hay que demandar y exigir de los poderosos que frenen su voracidad: la demora en detener el calentamiento del clima nos empuja hacia el abismo.
La propuesta norteamericana de rebajar para el 2020 el 17 por ciento de sus emisiones nocivas hacia la atmósfera —en comparación con el 2005— es una verdadera burla a la humanidad que ve acercarse la catástrofe de la contaminación de suelos, agua y aire en un planeta que tiene cabida para todos.


Hace un año la agencia estadounidense AP justificaba que “los países occidentales y desarrollados han impuesto límites a las emisiones de carbono que producen, han ofrecido ayuda tecnológica y financiera a las naciones pobres y creado nuevas normas e instituciones para regular el nuevo régimen climático”.

Todo es mentira disfrazada. Es cierto que los estados más desarrollados han ofrecido ayuda a las naciones pobres, pero de los 10 mil millones anuales comprometidos tiempo atrás ni un solo centavo ha llegado al Tercer Mundo para mitigar la situación y ayudar en la creación de fuentes de energía limpias.

En 1997, cuando no había estallado ninguna burbuja financiera de las que hoy se enarbolan como pretexto para evitar desembolsos, Estados Unidos se negó a firmar el Protocolo de Kyoto y a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, a pesar de ser el principal responsable.

El Gobierno de William Clinton hizo una generosa concesión al sistema empresarial, el cual no deseaba aumentos de gastos en sus producciones de baja competitividad.

¿Qué van a hacer las naciones ricas durante una semana en Copenhague, Dinamarca a partir del día 11 de diciembre, si ya de antemano se sabe que no habrá acuerdo? Lo proclamó el amo del mundo, Estados Unidos, y ya nadie piensa en la posible solución.

De Copenhague se esperaba otra cosa, porque las naciones del llamado Tercer Mundo tienen razón al demandar de las naciones del Norte la reducción para el 2020 de no menos del 40 por ciento de las emanaciones de gases de efecto invernadero en comparación con 1990, y únicamente para que el calentamiento sea menor.

Poner como escudo que los países emergentes deben sacrificar su desarrollo para no avanzar en el combate al calentamiento del clima, no es más que un pretexto de los países industrializados. Es seguirle el paso a Washington con toda su carga de responsabilidad en la aceleración global del fenómeno.

El sitio digital Ecologistas en Acción sostiene que la Unión Europea, al hablar de multilateralidad en las negociaciones, solo se enmascara para apuntar a que el causante de la situación es Estados Unidos con su proceder.

La Casa Blanca dice de boca para afuera que todo lo subordina al programa interno norteamericano que estará presuntamente listo solamente en la primavera del próximo año y, sobre su plataforma, tratarán de imponer sus propias condiciones.

Se desecha que en la capital danesa se alcance un giro en las acciones futuras para coadyuvar al cambio climático y lo más probable es que solo se adopte un “acuerdo” para negociaciones ulteriores. ¿Hablar más para qué?

Si el principal contaminador se niega, no se puede esperar gran cosa de la reunión de Copenhague, salvo la nueva desilusión para las naciones subdesarrolladas, donde mil millones de personas pasan hambre y se ven empujadas al riesgo de la extinción de la especie humana por la avaricia capitalista.

Joaquín Rivery Tur
Argenpress

Argentina: A pesar de todo, la ciencia avanza


Acaban de distribuirse los últimos indicadores disponibles sobre la ciencia y la tecnología en el país; el balance es francamente positivo.
En un artículo de la periodista Nora Bär publicado por el diario “La Nación”, se ofrece una serie de indicadores sobre los logros de la ciencia argentina en los últimos años; entre ellos, el incremento del número de becarias e investigadoras.


Algunos números:
-Hubo un aumento del 183% en la inversión destinada al rubro actividades científicas y tecnológicas, y del 168% en el correspondiente a investigación y desarrollo (I+D). En valores constantes de 1993, el aumento fue de un 84%.

-En los últimos años, a partir de la insistencia en que el país debe estimular la investigación aplicada, hubo quienes temieron que se dejara de lado la ciencia básica. Sin embargo, el mayor crecimiento se registró en esa área (12%), en contraste con la experimental, que creció sólo un 2%.

-Con 73.558 personas, el aumento en investigadores, becarios de I+D y personal de apoyo fue de un 32%. Si se toman sólo los becarios, esa cifra alcanza al 64%; en cuanto a los investigadores, llega al 30%, y la del personal de apoyo es del 20%. O sea que actualmente el sistema científico tecnológico cuenta con 46.884 investigadores, 12.168 becarios y 14.506 técnicos y personal de apoyo.

-Por otra parte, "rejuveneció" levemente el aparato científico. Los investigadores y becarios de hasta 30 años, que en 2003 eran el 14% del total, en 2007 crecieron hasta el 17%. De todos modos, los de entre 40 y 59 años siguen siendo el 53% de la "fuerza de trabajo" del sistema.

-Otro dato auspicioso es que se incrementó el número de becarias e investigadoras, incluso en mayor proporción que sus colegas varones. En particular, aumentaron un 69% las becarias en I+D.

-El número de proyectos que se encontraban en ejecución en 2007 ascendió a 22.134, un 32% más que en 2003. Las ciencias médicas crecieron un 37%; las sociales y humanas, un 36,2%; la ingeniería y la tecnología, un 36,1%; las ciencias agrícolas, un 28%, y las ciencias exactas y naturales, un 24%.

-La producción argentina medida en el registro internacional de citas científicas (Science Citation Index) pasó de 5646 a 6468 contribuciones.

Argentina: Médicos que hacen patria en Misiones, piden atención a pueblos originarios


En el día del médico, el homenaje a quienes con su profesión tratan de llevar alivio, tratamiento y contención a los que adolecen. Un grupo de nuevos profesionales de la Universidad Nacional del Nordeste recorrió aldeas de aborígenes en la localidad de San Ignacio y se enfrentaron a la realidad sanitaria de los paisanos a los que asistieron con patologías que creían erradicadas.

Un grupo de médicos jóvenes acompañados por una monja desafiaron a la selva misionera para poder atender a comunidades aborígenes rurales de la localidad de San Ignacio.

En el lugar se encontraron con personas con patologías que se creían erradicadas, como la tuberculosis, sífilis y otras como la neumonía, lepra, pediculosis, uras y los comúnmente llamados "piques".

La falta de higiene fue una constante en la población aborigen y llevaron a estos galenos a apelar a la sociedad atención para este pueblo.

David Manuel Rebatta Ovalle, médico instructor de la pasantía rural en Misiones señaló que en el día del médico mañana jueves, y en el marco del Bicentenario, estos profesionales nuevos marcan el camino y un pedido para mejorar la salud de los paisanos, evitar que desaparezcan por las anemias, enfermedades infectocontagiosas, calmar su dolor y terminar con sus piques, sarnas, piojos y uras.

Los jóvenes pasantes que fueron testigos de la vulnerabilidad de la salud en tres aldeas de San Ignacio, en Teyú Cuaré e impresionados por la situación piden dignificar a los aborígenes que fueron los mártires de nuestra libertad, un orgullo misionero que hoy está enfermo.

Los nuevos médicos recibidos en la provincia de Corrientes hicieron su bautismo rural en las comunidades aborígenes de San Ignacio, Teyú Cuaré, Catú Pirí y el Chapá.

Diego Lauritto, Jimena Ramírez Farías y Vanesa Vera eligieron San Ignacio para completar su capacitación en el programa de pasantía rural de la facultad de medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).

Dirigidos por su instructor y acompañados por el médico Orlando Oviedo, y la monja Berta Scherameier realizaron un relevamiento sanitario de la comunidad, atendieron enfermos, realizaron traslados y curaciones.

Los paisanos agradecidos les regalaron orquídeas, chipa y mate como retribución a las atenciones recibidas.


Natalia Vanessa Vera indicó que sisntió impotencia al ver niños y adultos denutridos, pálidos y anémicos y padeciendo muchas enfermedades crónicas infectocontagiosas como sífilis, lepras y tuberculosis.

Por su parte, Diego Lauritto señaló que los aborígenes como parte de su cultura asisten a su curandero para luego consultar a la medicina blanca, pero muchas veces cuando llegan ya es muy tarde.

La hermana Berta que los acompañó en su travesía sostuvo que en la provincia hay alrededor de 3600 aborígenes en penosa situación y el padre José Marx, recientemente fallecido dejó como legado su lucha en pro de la evangelización de los paisanos con amor y dedicación y su enseñanza de no bajar los brazos por los derechos de los aborígenes.

El médico debe ir hasta donde está el problema sostuvo el instructor y en el marco del día del médico llamó a la reflexión al sector para cambiar la manera de hacer medicina y retomar los valores de los que hicieron de la profesión un arte de curar, digno y ético.

Misiones on line